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Aislamiento – ejercicios

Ejercicios de teorización sobre social isolationism

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Aislamiento

“Otro año más” piensa “otro con la misma canción”. Llena su carro en el supermercado, mira las vitrinas mientras pasea por la avenida principal, mira de reojo a las parejas timidamente de la mano o a las familias, repitiendo esa formación prehistórica de adultos cuidando niños y ancianos. Sobre la incertidumebre que eres tú.

La canción puede llamarse Soledad, Timidez, Indiferencia etc. es la melodía que suena en la cabeza de muchos…La melodía del aislamiento compartido por muchos… Es la conciencia que ese familiar o persona no está ahí (sea por distancia física o por el ciclo natural de vida o muerte), que la ruptura amorosa nos devolvió a la soltería o nunca existió antes el amor (Virgen a los 40 les suena?).

Bueno, para la soledad por distancia hay remedio, para eso está la Sociedad de la Información, los nuevos medios que superaron a sus antecesores, el habla cara a cara y la escritura. Para la muerte experimentada como ausencia, está la sicología, la reparación legal (en casos de DD.HH), el grupo de amigos, Heidegger, Sartre enfin… el recuerdo, la oración, “que se yo, algo”. Todas nuestras ciencias básicas y sociales, parte de las humanidades salen en nuestro cobijo.

Pero, en la soledad “voluntaria”, en la renuncia personal siquiera al contacto con el otro, la permanencia (casi obsesa en los edificios y condominios cerrados de hoy) en la seguridad del me conozco y piso terreno seguro conmigo al te desconozco y desconfío de ti. De esa búsqueda infinita de credenciales. Mejor lo digo con las palabras de Bosé, quien representa esa visión competitiva de la vida en

Miguel Bosé-Voy a Ganar

Si ese ganador se convierte en (algo) perdedor por su confianza en los demás, su desconfianza se reafirma; se hace tan cierta como la del que no ha experimentado fracaso por causa ajena y prefiere no creer.

El sentimiento dominante hoy en día es lo que los alemanes llaman “Unsicherheit”. Uso el término alemán porque dada su enorme complejidad nos obliga a utilizar tres palabras para traducirlo: incertidumbre, inseguridad y vulnerabilidad. Si bien se podría traducir también como “precariedad”. Es el sentimiento de inestabilidad asociado a la desaparición de puntos fijos en los que situar la confianza. Desaparece la confianza en uno mismo, en los otros y en la comunidad.

Zygmunt Bauman, sociologo de origen polaco

Este tema lo han visto otros, además de este sociólogo, pero da para muchos post.

La inseguridad en que cualquier lugar es productor de amenzas, que como creia la bicha ingenua Dorothy No hay lugar como el hogar, ayuda a que sigamos mirando de reojo esos afortunados, los paraísos de los otros (amigos, amor de pareja, familia, proyectos colectivos) sin hacer los nuestros.

Aislamiento (II) La derrota de la comunidad
A veces, no todo lo que las personas imaginan logra convertirse en algo real. Hay veces en que ocurre y la felicidad de aquél muestra la realidad de la ecuación idea=voluntad=sueño realizado.
Pero, muchas veces sólo existen los sueños y fantasías del lado de acá y las realidades del otro… Este es uno de esos casos:
Existía una persona que intentó ser parte de algo, de una grupo, una particular manada en busca de un objetivo común. Hay grupos que buscan ganar una guerra (ejércitos, milicias) y otros que buscan construir la paz (peacebuilding). Hay grupos que buscan divertirse (grupo de amigos, turistas, hombres solteros) y otros trabajar etc.
En este caso, era un grupo simple, organizado alrededor de una actividad o una nueva tecnología (como hay muchos). Al inicio, sentía la euforia contenida y la alegría de participar en su primera actividad conjunta. Era ‘uno más de’ ellos, se podía definir frente a esa gran cantidad de anónimos que pueblan las ciudades. Podía ‘actuar en conjunto’ con otro y experimentar esa coordinación. Sin embargo, la falta de ‘entrenamiento’ lo hizo abandonar tempranamente dicha experiencia compartida. Cada cosa que había logrado en su vida era su logro, parte de su funcionamiento como Individuo. Aunque pudiese compartir la creencia que si los precios se movían hacia arriba o abajo es porque dicho mes había conseguido (junto con otros) moverlos con su consumo disminuido. No porque el gerente comercial de la cadena de supermercados se había juntado el fin de semana con el hermano del gerente de la cadena rival y habían hecho un acuerdo de caballeros (oligopolio). Pensaba que no comprando, las farmacias se atendrían a su disciplina de oferente.
Lo que le faltó para seguir adentro, es lo que les sobra a algunos actores sociales. Vivimos tan presionados por no ser lastimados o engañados por el vecino, que estamos indefensos. Indefensos ante jueces que se defienden mutuamente, ante abogados y legisladores que salen acorazados con su conocimiento legal, ante Fuerzas Armadas o milicias ilegales, ante criminales coordinados, que sí poseen cierta disciplina y lealtad interna. La inconstancia en las relaciones, las relaciones ‘fluidas’, superficiales y puramente externas nos dejan en el vacío del utilitarismo. Si el hombre es un hombre-lobo, entonces no nos involucremos mucho y tomemos lo que podamos antes que se despierte el licántropo cercano. La mentalidad del hombre prehistórico, de la manada cazadora y el saqueo, pero individualizado. A muchos nos falta el entrenamiento en las habilidades para construir relaciones sociales: confianza, compromiso con lo prometido, capacidad de equivocarse (perdón) y continuar juntos, dar y obedecer órdenes, debatir.
Esa es la ruta a la comunidad (como proyecto y cotidianeidad) derrotada. A la sociedad de individuos dejados de lado por factores más poderosos, por poderes que desde la sombra de su esprit de corps regulan el mundo. A los individuos como hormigas sin hormiguero que los nutra, los identifique y los proteja. El único lugar seguro es la casa, esa fortaleza tamaño bonsai, que luce rejas y protecciones metálicas. Asediado constantemente por el exterior contaminante, es un frágil refugio frente al curso de la Historia.
La gente, indefensa, adopta diferentes medidas para proteger sus viviendas. Rejas, portones eléctricos, garitas privadas, concertinas en muros, boyeros en paredes lindantes, circular con gas pimienta, barreras infrarrojas en las medianeras, reflectores con sensores, perros, carteles que advierten que hay alarmas con monitoreo, puertas con más de una cerradura y lo último: alarmas que llaman desde un celular a otro celular si el ladrón quiso ingresar a la vivienda y cortó el teléfono fijo.
Ése es el paisaje que predomina en cualquier lugar de la provincia. Pero más allá de los métodos, vecinos de diferentes zonas se sienten con miedo y muy inseguros. Todos tienen un robo que contar o un asalto para relatar.
Diario Los Andes, Mendoza, Argentina 08-II-2009
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Comentarios»

1. Pedro Pagliai Fuentes - 09/02/2011

jajaja, sé que el filósofo eres tú, amigo del alma, quiero que sepas la alegría inmensa saber de ti y en especial, tu intención de compartir aquello que has investigado…No quisiera desvirtuar el interés de este foro rememorando esta vieja amistad. Ya habrá tiempo para eso.

Concuerdo plenamente en aquella distopía que ofrece Blade Runner que mirada con lupa resulta inquietante y cercana a lo que atormenta nuestra sociedad. Si nos fijamos, mi comentario obedece enteramente a las preguntas esenciales que nos hacemos, y cuyas respuestas necesaramente están en la intención y acción de cambio.

En lo personal, Matías, mi acercamiento al I-Ching significó los fundamentos de lo que te escribo. El papel del ser humano en “conjuncion-relación-interdepencia-sujeción-control” con el concepto del cielo y la tierra, de cuales subyacen la díada y complemento Yin y Yang…y cómo aquellas fuerzas tienden al equilibrio, pero que lo que respecta al hombre actual, la sensación de insatisfacción es la predominancia de uno de los opuestos en desmedro del otro. Lo paradójico es que el equilibrio es un estado “innato”. Mi pregunta es: la cuasa de la pérdida del equilibrio…

saludos!!!!!!!!!!!!!

2. Pedro Pagliai Fuentes - 09/01/2011

Una comprensión convencional de real (derivado del latín res, como verdadero) es confuso. La comprensión está siempre sujeta a lo subjetivo por lo cual cada versión de la realidad es esencialmente distinta, pero no descartable. Lo que vivimos es real (verdadero) y aún sin serlo. No importa que lo sea, al menos aceptemos que es paradójico. Cuando leo tus palabras, veo la fotografía de las situaciones donde los subyace el miedo profundo que ha movilizado esta civilización. La fuerza proviene no de los grupos humanos sino del individuo que teme, que evidentemente sirve recursivamente a diseñar y establecer modelos que los hombres y mujeres hemos alimentado por generaciones. Es importante comprender la naturaleza del miedo y sus implicancias en nuestra concepción de vida. Y empleo la palabra comprender en el sentido de hacernos cargo, de observarla de equiparar su significado a la luz de la conciencia que está al servicio del bienestar de la humanidad. El miedo, aquella emoción básica y ancestral que en determinado momento fue útil para nuestra supervivencia, pero en el momento actual se transforma en un condicionamiento que va más allá del individuo y permea el lenguaje, las relaciones sociales, económicas, de toda índole, tal cual describes con detalles y exactitud, pero no deja de ser un momento, un presente que no podemos pretender ser el futuro.

Todo aquello que vemos respecto a lo horroroso del mundo está en nuestros corazones. La expresión del aquello somos nosotros mismos. Es el individuo, no su colectivo. El colectivo es el correlato del individuo, por lo cual, un cambio proviene del ser, único. Creo que la incertidumbre, la inseguridad, lo vulnerable expresado con el término “Unsicherheit”, no hace más que corroborar que no ha habido un entendimiento del miedo. Es importante preguntarse ¿por qué? Creemos que seguimos superviviendo, y nos falta camino para entender que a través siempre hemos vivido.

Esta crisis es necesaria. La apatía, y el vacío se tornan necesarias para enfrentarlas desde el corazón. Se crean grandes discursos frente al hombre solo, despojado, en crisis. Pero cuando los paradigmas cambian, progresivamente pudiera entenderse el ser humano, consigo mismo y en especial el identificar rol que posee en el lugar que reside, nuestro planeta. El ser humano puede entender el miedo desde la perspectiva de una posibilidad de autorrealización personal y por ende como señalé, colectiva. de una seña interna profunda que guiada por la conciencia le darán una dirección adecuada, de crecimiento y amor.

Entonces, desde estas preguntas esenciales en términos de causas, el aislamiento es producto de una conducta individual y social que incluso, creo se le da un sentido negativo. En mi opinión, no es importante estar aislado, sino entender que la paradoja del aislamiento ni siquiera recae en la lógica de “no pertenecer”. Sino que uno está aislado de sí mismo, y efectivamente la civilización ha seguido un rumbo donde el miedo ha sido la base del movimiento. En este punto, personajes como Jeddi Krishnamurti (y muchos otros) analizan al ser humano y despojándolo del miedo y acercándolo al amor, cabe la posibilidad de una transformación interna y por tanto social.

Para concluir se me vienen a la mente algunas lecturas, en especial, CIUDAD de Clifford Simak. Este escritor de ciencia ficción abordó el conflicto del futuro de nuestra especie y su progresiva disolución como tal, en una historia cuyos testigos y narradores son perros, que desde su lógica comentan las razones que nos llevaron al ocaso.

Un abrazo Matías!

MAT - 09/01/2011

Slds, Pedro! Recuerda que el filósofo soy yo, jeje. Me parece que esa soledad (auto)inflingida en algún momento dejará de ser funcional a la sociedad y vendrá algo nuevo. En donde estás? Yo partime en una galería d’arte. Ya Heidegger nos advertía del peligro del desarraigo, pero tomando tu ejemplo, creo otro buen ejemplo de este tema (y de otros, como la identidad personal/social) es Blade Runner de Ridley Scott. Esto lo escribí despues del Magíster de Estudios Sociales y Latinoamericanos. Vi a tu hermano en la Librería Takk, en el noticiero TVN.


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